Cada canción que genera ingresos tiene en realidad dos conjuntos de derechos distintos, y cada uno se puede poseer, licenciar o vender por separado. Antes de hablar con cualquier comprador necesitas saber qué parte controlas, porque eso decide a quién puedes vender, cómo se valoran los ingresos y qué forma tendrá el acuerdo.
Dos derechos de autor en cada canción
La composición (derechos editoriales o publishing). Es la canción en sí: la melodía, la letra y la obra musical. Pertenece a los compositores y, si han firmado un contrato editorial o de coedición, en parte a su editorial. Genera ingresos cada vez que la canción se interpreta, se reproduce o se sincroniza, la grabe quien la grabe.
La grabación (masters). Es una grabación concreta de esa canción. Normalmente pertenece a quien pagó la grabación: un sello discográfico, o el propio artista si publicó de forma independiente. Genera ingresos cuando esa grabación exacta se escucha en streaming, se vende, se emite o se licencia.
Una versión es la forma más fácil de verlo. Si otro artista graba tu canción, no ganas nada por su master, pero como compositor sigues cobrando derechos editoriales por cada reproducción de su versión.
Cómo genera ingresos cada parte
Los ingresos editoriales vienen de varias fuentes:
- Derechos de comunicación pública, que recaudan entidades como SGAE, PRS, ASCAP o BMI cuando la canción suena en radio, televisión, locales o plataformas.
- Derechos de reproducción (mecánicos), que se pagan cuando la canción se reproduce, incluidos el streaming bajo demanda y las descargas.
- Sincronizaciones, cuando la composición se licencia para cine, televisión, publicidad o videojuegos.
- Partituras y otros usos, normalmente menores.
Los ingresos del master vienen sobre todo de:
- Streaming y ventas, que paga el sello o el distribuidor.
- Derechos conexos o afines, que se pagan cuando la grabación se emite o se usa en público (en España los gestionan AGEDI y AIE, en Reino Unido PPL y en EE. UU. SoundExchange para la radio digital).
- Licencias de uso del master en sincronizaciones, que se pagan junto a la licencia editorial.
Qué puedes vender realmente
Lo que se puede vender depende de lo que posees, no del nombre que aparece en la canción:
- Parte del autor y parte editorial. Los compositores pueden vender su flujo de regalías como autores, la parte editorial (si se autoeditan o tienen su propia editorial) o ambas. Vender la parte del autor suele requerir una estructura que respete las normas de las entidades de gestión, algo que los compradores conocen bien.
- Propiedad del master. Si eres dueño de tus grabaciones, puedes vender el propio derecho. Si las tiene un sello, lo que sueles poseer son tus regalías como artista, que también se pueden vender como flujo de ingresos.
- Participaciones parciales. No hace falta vender el 100 %. Muchas operaciones cubren el 50 % o un porcentaje fijo del catálogo, o solo algunas canciones.
- Nombre, imagen y semejanza. Los acuerdos con artistas de legado y herederos combinan cada vez más el catálogo con estos derechos para documentales, merchandising y marcas.
¿Qué parte vale más?
No hay una respuesta única. Los derechos editoriales se han considerado tradicionalmente el activo más estable, porque generan ingresos con cada versión y cada uso, y su protección suele durar más al estar ligada a la vida de los autores. Los masters pueden generar más ingresos absolutos en streaming, sobre todo si son del propio artista, pero los ingresos dependen de una sola grabación.
Los análisis de mercado recientes sitúan los múltiplos institucionales de catálogos editoriales sólidos y maduros en torno a 15 veces los ingresos netos anuales, y los catálogos de masters o combinados consolidados a veces algo por encima. Los catálogos pequeños o recientes se venden bastante por debajo. Lo que de verdad mueve el precio es la calidad de los ingresos, algo que explicamos en Cómo se valoran los catálogos musicales.
Antes de empezar a hablar con compradores
- Haz una lista de todas las canciones y grabaciones sobre las que tienes derechos, con tu porcentaje exacto en cada una.
- Reúne tus contratos: editoriales, discográficos, de distribución, de productores y de coautores.
- Descarga tres años de liquidaciones de tu entidad de gestión, editorial, sello o distribuidor.
- Localiza fechas de reversión, porque los derechos que vuelven a ti pronto pueden cambiar el acuerdo.
Ideas clave
- Cada canción tiene dos derechos: la composición (editorial) y la grabación (master).
- Solo puedes vender lo que posees, pero eso incluye flujos de regalías, no solo derechos de autor.
- Las ventas parciales son habituales y permiten obtener liquidez sin renunciar a todo el potencial.
- Conocer con precisión tu reparto de derechos es el primer paso para conseguir un precio justo.
Si no tienes claro qué derechos tienes o cuánto podrían valer, agenda una llamada confidencial y lo analizamos contigo. Para profundizar en la parte de las grabaciones, visita nuestra página sobre venta de masters.