La compañía suiza MusicBird ha adquirido los royalties de másteres de Dougie Thomson, bajista histórico de Supertramp, en una operación anunciada el 13 de abril de 2026. No se han hecho públicas las condiciones económicas.
Qué cambia de manos
MusicBird compra los ingresos por royalties de Thomson procedentes de las grabaciones de Supertramp en las que participó, no las grabaciones máster en sí ni derechos editoriales. En la práctica, el comprador se queda con los pagos que Thomson recibe como intérprete en esos discos, mientras que la propiedad de los másteres no cambia. Este tipo de operación, centrada solo en los ingresos, es habitual en miembros de grupos que cobran royalties por las grabaciones pero no controlan los derechos.
El catálogo
Thomson entró en Supertramp en los años setenta y permaneció en la banda durante 15 años, hasta 1988. El grupo ha vendido más de 60 millones de discos desde su fundación en 1970. Entre las grabaciones incluidas destacan:
- Goodbye Stranger, Give a Little Bit y Breakfast in America: tres de los éxitos más conocidos de la banda.
- Breakfast in America (álbum): ganador de dos premios Grammy. The Logical Song obtuvo el Ivor Novello a la Mejor Canción Musical y Lírica en 1979.
- Crime of the Century, Crisis? What Crisis? y Even in the Quietest Moments: otros álbumes de su etapa en el grupo.
Por qué importa
Es la tercera adquisición de MusicBird en unos seis meses, tras el catálogo del dúo de R&B Majid Jordan en febrero de 2026 y el patrimonio del productor Rick Parashar, conocido por su trabajo en el grunge. La compañía afirma haber cerrado operaciones por más de 75 millones de dólares en derechos musicales, con más de 2.000 canciones de cientos de artistas, y su CEO, Paul Brown, habla de planes de crecimiento ambiciosos.
Para músicos de sesión y miembros de bandas que no firman las canciones, la operación recuerda que los royalties de intérprete son un activo vendible por sí mismo. No hace falta poseer los másteres ni la autoría para acceder al mercado de catálogos: un flujo estable de royalties procedente de discos de rock clásico muy escuchados puede atraer a compradores especializados, y empresas medianas como MusicBird buscan activamente derechos de distintas épocas y países.